Nada es lo que parece
DIFERENCIAS ENTRE UN ESPÍA Y UN CIUDADANO DE A PIÉ
No existen diferencias aparentes entre un ciudadano normal y otro que se dedica al espionaje. Todo parece coincidir con la más absoluta normalidad, salvo en momentos muy puntuales de su ejercicio profesional, y que está negado conocer a cualquier otra persona.
VEAMOS EL MISTERIO DEL ESPIONAJE (O LA INFILTRACIÓN)
Un organismo (Estado, empresa, asociación, etc) necesita información interna de cualquier otra organización, bien se trate de un enemigo, de la competencia o de una organización criminal. Lo primero que hay que hacer para iniciar el proceso de espionaje es elegir, con precisión quirúrgica, al espía. Su perfil debe coincidir con las características del grupo que va a ser espiado, conocedor de sus costumbres, flexible, de mente abierta, y, sobe todo, que tenga gran capacidad para la improvisación. Es imprescindible una dote de interpretación extraordinaria, porque esta cualidad la va a necesitar en muchos casos.
Una vez elegido el candidato a espía, debe formársele de manera intensa, precisa, sobre todo aquello que va a encontrarse durante su infiltración. Cuanta más información tenga el infiltrado más sencillo le resultará su trabajo. Conocer a los personajes con los que va a relacionarse, los lugares, los edificios, el trabajo de cada una de las personas responsables del grupo en el que se va a integral, le facilitará la labor de información.
Otra cuestión a tener en cuenta, será la de informar a este candidato sobre la finalidad que se persigue, es decir, será conveniente que conozca cuál es el objetivo que se persigue con la labor de su infiltración (aunque no siempre se le va a facilitar toda la información sobre los resultados que se pretenden conseguir, unas veces porque el espía cree estar trabajando en solitario y va a actuar pensando que su trabajo se fundamenta en principios nobles y legítimos, cuando en realidad la institución que le encarga el trabajo busca otros beneficios ocultos; otras porque el espía solo va a realizar una parte del plan de actuación, mientras que otros individuos puedan estar buscando información o desarrollando acciones paralelas y complementarias). Cuanta más información conozca mejor podrá desarrollar su trabajo, porque, a veces y en la práctica, un determinado fin puede lograrse por distintas vías.
Una vez formada la persona designada, habrá que buscar la vía de entrada a la organización que se pretende espiar. Aunque, algunas veces, se elige a un determinado candidato, precisamente, porque ya se encuentra dentro del grupo. La técnica de captación difiere, en este último caso, de la utilizada con cualquiera otro postulante ajeno a la entidad en cuestión.
A partir del momento de la infiltración es cuando da comienzo el trabajo del especialista... Seguiremos con el relato en otro momento.
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